Izquierda Unida denuncia la improvisación en las obras de la calle Ancha

La rotura de las tuberías provisionales instaladas y su desbordamiento inundando de aguas fecales cocheras y viviendas ha puesto en evidencia la improvisación en la realización de las obras, lo que ha provocado diversas incidencias que están causando múltiples molestias e inconvenientes a vecinos, vecinas y comerciantes del barrio.

Daniela Paqué, portavoz del Grupo Municipal de Izquierda Unida, ha denunciado que la ejecución de las obras de la calle Ancha se está acometiendo con improvisación y falta de previsión con las consecuencias indeseables que las vecinas y vecinas del barrio están padeciendo, como el reciente episodio de la rotura de tuberías y su desbordamiento inundando de aguas fecales diversas cocheras y negocios.

Además, ha criticado las deficientes medidas de seguridad y la falta de una adecuada señalización en las zonas por donde transitan los peatones, lo que ya ha provocado algún accidente leve a los viandantes.

La portavoz de Izquierda Unida se ha hecho eco de las críticas de vecinos, vecinas y comerciantes que, además de los inconvenientes y molestias que, necesariamente, causan cualquier obra de esta naturaleza, tienen que afrontar otros añadidos, como el mal olor que el desbordamiento de aguas fecales produjo durante toda la jornada del sábado.

Ha manifestado que para su formación es inaceptable la tala de arbolado que se ha llevado a cabo en la calle, lo que ha provocado el rechazo unánime de la ciudadanía al tratarse de una actuación que evidencia, una vez más, la falta de sensibilidad medioambiental del equipo de gobierno.

Daniela Paqué ha reclamado al Ayuntamiento una mayor presencia de técnicos municipales durante la ejecución de las tareas que se están llevando a cabo por parte de diferentes empresas, con el objeto de coordinar y supervisar su realización y, en su caso, dar respuesta a los problemas e incidencias que pudieran surgir.

Se ha tardado mucho tiempo en iniciar estas actuaciones y, a pesar de ello, al gobierno local parece preocuparle más su posible rentabilidad en términos electorales que la seguridad y el bienestar de los vecinos, vecinas y comerciantes, ha manifestado, exigiendo a los responsables municipales el máximo celo y transparencia para minimizar las posibles consecuencias negativas de estas obras.