BOCHORNOSO ESPECTÁCULO OFRECIDO POR EL GOBIERNO LOCAL TRAS EL CESE DEL SECRETARIO MUNICIPAL

El cese en sus funciones del secretario del Ayuntamiento de Motril, comunicado ayer de manera inesperada, provocó graves acusaciones personales y la descalificación profesional del exsecretario municipal por parte de concejales del partido de los hermanos Escámez. Izquierda Unida ha deplorado el espectáculo ofrecido por parte del gobierno municipal que ha dado muestras, una vez más, de estar más interesado en asegurarse la impunidad y la falta de transparencia en su gestión que en gobernar para la ciudadanía.

Los hechos que sucedieron ayer en el Ayuntamiento de Motril son más propios de una república bananera que de la segunda ciudad de mayor importancia de la provincia de Granada por su número de habitantes. Este es el modelo de ciudad que parece querer el equipo de gobierno municipal, ha afirmado Daniela Paqué.

Para la portavoz de IU resulta inconcebible que una decisión de tal trascendencia para el correcto funcionamiento de la institución municipal se haya adoptado sin haber informado previamente a los diferentes grupos municipales, lo que evidencia una intencionalidad manifiesta del equipo de gobierno, especialmente de los hermanos Escámez con la complicidad de Flor Almón, por quitarse de en medio a un funcionario público con habilitación nacional que ha puesto en duda desde el punto de vista de los procedimientos legales diversas actuaciones llevadas a cabo por el equipo de gobierno.

Daniela Paqué ha recordado que el pasado noviembre su Grupo Municipal interpuso una denuncia ante la Fiscalía de Granada contra anteriores responsables municipales y diversos altos funcionarios por el pago de 57.674 euros en concepto de gratificaciones al margen del procedimiento administrativo. Una denuncia que su formación está estudiando ampliar con la aportación de nuevos datos que reforzarían la responsabilidad directa de la actual Jefa del servicio de personal del ayuntamiento de Motril.

Izquierda Unida deplora que Flor Almón siga escondida y dedicada a su proyección política personal en vez de garantizar el estricto cumplimiento de la legalidad en el Ayuntamiento de Motril. Algo que, sin el concurso de funcionarios con habilitación nacional, será más complicado.

Lo sucedido ayer se organizó para alcanzar el primero de los objetivos planificados por los hermanos Escámez. El siguiente objetivo será, probablemente, apartar de la gestión municipal al otro funcionario con habilitación nacional con que cuenta el ayuntamiento: el Interventor municipal.

Al fin y al cabo, se trata de consolidar una trama que está gestionando dinero público al margen de cualquier procedimiento administrativo.