EXIGIMOS RESPONSABILIDADES A LOS ADMINISTRADORES Y AL GERENTE DE LIMDECO POR LA DISOLUCIÓN DE LA EMPRESA

Dadas las circunstancias actuales, la disolución de LIMDECO y la subrogación de sus trabajadoras y trabajadores por parte del Ayuntamiento es una situación inevitable, pero que requiere la exigencia de responsabilidades a sus administradores y gestores. Así se lo trasladará al equipo de gobierno, para que, en defensa del interés general, emprenda las actuaciones legales necesarias que resulten pertinentes.

Izquierda Unida, que lleva dos años excluida del Consejo de Administración y se le niegan las actas de las reuniones celebradas, considera que la instrumentalización política de la empresa, su gestión no profesional, el clientelismo y las intenciones privatizadoras de la derecha motrileña son las principales causas de la disolución y liquidación de la empresa.

Considera prioritario el mantenimiento del empleo para garantizar la tranquilidad de las 220 familias que se verán afectadas, pero también asegurar la calidad de la prestación del servicio de limpieza de nuestra ciudad y, en la medida de lo posible, mejorarlo con eficacia y eficiencia.

Reafirma su apoyo a las legítimas movilizaciones convocadas por la plantilla en defensa de sus derechos y su compromiso con el carácter público de la empresa, por lo que seguirá trabajando para encontrar la fórmula adecuada para que LIMDECO recupere su autonomía con una gestión profesionalizada que le permita responder a las necesidades de limpieza y mantenimiento de la ciudad.

La integración de la plantilla de LIMDECO en la estructura administrativa del ayuntamiento y la prestación del servicio con garantías de calidad, no van a resultar tareas sencillas, según la portavoz del Grupo municipal de Izquierda Unida, que ha recordado que LIMDECO se creó en 1997 ante la incapacidad del ayuntamiento de gestionar el servicio, que contaba entonces con 98 trabajadores. Ahora, la plantilla cuenta con más de 200 trabajadoras y trabajadores y su tarea resulta más compleja. Por este motivo Daniela Paqué ha alertado de que, lejos de desaparecer el riesgo de privatización, éste se intensifica ahora concretándose, posiblemente, a través de la externalización de determinados servicios de manera gradual y progresiva.

Izquierda Unida se opondrá frontalmente a cualquier actuación que pueda comprometer el carácter público de LIMDECO, ha reiterado Daniela Paqué.

Una las consecuencias indeseadas de la disolución de LIMDECO y de su subrogación por parte del Ayuntamiento será la incorporación a su plantilla del equipo directivo de la empresa, con su Gerente a la cabeza, que pretenderá mantener su elevado salario como recompensa a sus servicios prestados. Una situación que Izquierda Unida exigirá que no se produzca de manera alguna.